El sistema de agua potable del Texcoco Colonial


Las cajas de agua de Texcoco

| R. Antonio Huerta P. | Desde Divergencias Informativa

Cultura

Agosto 15, 2020 20:14 hrs.
Cultura Internacional › México
R. Antonio Huerta P. › Divergencias Informativa

Las ciudades prehispánicas del Anáhuac, como Texcoco, gozaban en esa época de una suficiente dotación de agua. Texcoco, por ejemplo, además del agua y de otros recursos que obtenía del lago, disponía de suficiente agua potable proveniente de los manantiales ubicados en las faldas de la hoy llamada Sierra Nevada; así como de los ríos que de esa misma serranía bajaban. Por lo tanto, la infraestructura hidráulica en la ciudad era muy importante para regular la cantidad de agua recibida y logar una buena distribución de ésta.

A Texcoco le llagaba agua rodada, esto es, agua conducida por canales construidos desde los manantiales de la comunidad de Ixayoc (hoy San Pablo Ixayoc) y de otras poblaciones de la montaña, así como de derivaciones de los ríos Texcoco y Coxcacoaco (Tuzcacuaco).

A la llegada de los españoles esa infraestructura hidráulica se conservó y reutilizó, añadiéndole materiales y técnicas europeas, dando como resultado en la época Colonial un sistema hidráulico del que a la fecha aún se aprecian dos cajas de agua.

Ya en la Colonia, de los manantiales de la montaña el agua llegaba primero a una caja de agua (1) situada en el Barrio de ’Cilán’, barrio en donde ahora se encuentra el Panteón Municipal de Sila. De esa caja no hay restos visibles, pero las crónicas locales afirman que estaba en la hoy esquina de las calles Ignacio Allende y Miguel Hidalgo. De ese depósito, por medio de un canal abierto construido de piedra, el agua corría hacia abajo y rumbo al Oriente por la entonces llamada ’Calle del Caño’, actual Calle Ignacio Allende.

En ese trayecto había varios depósitos reguladores y distribuidores del agua, el primero era el que fuera conocido como la ’Fuente del Puente de la Leña’ (2), localizado en la esquina de las ahora calles Ignacio Allende y Nicolás Romero, Colonia San Juanito, y del cual tampoco hay restos visibles. De esta caja de agua, corría un canal abierto rumbo al Sur por la hoy Calle Nicolás Romero hasta un predio conocido actualmente como el ’Terreno de los Mir’, por ser propiedad de las familias Mir Rodríguez, Leyva Mir y Villaseñor Mir. En este terreno, en el Texcoco prehispánico, había un gran amanal (depósito amplio de agua) del cual el agua era distribuida hacia el Tlacochcálcotl y residencia de Nezahualcóyotl, actualmente zona arqueológica ’Cerro de los Melones’ o solamente ’Los Melones’.
Continuando por la actual Calle Allende, más abajo estaba otro depósito de agua, ubicado en la esquina de la misma calle y Santos Degollado, Colonia San Juan de Dios.

A este depósito se le conocía como la ’Fuente del Obraje’ (3), un obraje perteneciente a don Antonio de Mendoza, Virrey de la Nueva España. Actualmente, esta esquina es parte de la Estación de Ferrocarriles y ahora ahí hay una nevería cafetería. De esta caja de agua tampoco se aprecian restos.
Siguiendo el mismo trayecto, había tres cajas de agua más que regulaban y redistribuían este líquido por la ciudad: la conocida actualmente como la ’Fuente de Zurita’ (4); la ’Fuente de Ortega’ (5), que se localizaba en la esquina de las calles de Allende y Vicente Guerrero, de la que tampoco hay vestigios visibles; y, finalmente, la ’Fuente de San Francisco’ (6).

LA FUENTE DE ZURITA

La Fuente de Zurita se localiza en la equina de las actuales calles 2 de Marzo e Ignacio Allende, Colonia Centro. La mayoría de las fuentes de información sostienen que esta caja de agua tiene sus antecedentes en el Siglo XVI, y sostienen que ’existe una piedra con una cruz tallada que hace referencia al año de 1570 que certifica dicho antecedente’. Empero, observando con detenimiento esa placa de piedra, debajo de la cruz se puede leer: ’Año DE’, y luego un número ’52’. Pudiera ser, pues, que se hace referencia al año 1552 o incluso 1752.

No se sabe con exactitud cómo eran las originales cajas de agua construidas por los texcocanos, pero esos años indican que durante los siglos XVI a XVIII, esas estructuras prehispánicas se empezaron a modificar agregándoles tecnologías y elementos arquitectónicos europeos hasta transformarlas en las fuentes coloniales que en la actualidad se conservan.
Esa placa está en una de las paredes interiores de la Fuente, y como se aprecia en la fotografía de ésta y su acercamiento, se encuentra muy deteriorada y apenas se notan las letras y números. Por fortuna, dicha placa no está muy a la vista de los transeúntes, lo cual
Placa de piedra localizada dentro de la Fuente de Zurita. Izquierda: Placa completa. Derecha: Acercamiento que muestra al parecer un número ’52’ en el extremo inferior derecho de dicha placa.

Ha impedido que sea vandalizada por la juventud actual, lamentablemente muy afecta al pintarrajeado y el pillaje.

De esta caja de agua, el vital líquido era conducido hacia el Norte por la actual Calle 2 de Marzo al Hospital de Nuestra Señora de los Dolores, llamado también el Hospital de los Juaninos. El 26 de enero de 1706, por Merced Real, se le otorgó a esa orden religiosa una caja de agua para su servicio, tal como rezaba dicha merced: …y ser provecho de los enfermos y religiosos de dicho hospital. Y de esta misma caja, el agua era también canalizada hacia el Sur por la Calle del Caño hacia la caja de agua de San Francisco, posiblemente la actualmente Fuente de Neptuno.

Fue a partir del Siglo XVIII que a esta construcción se le empezó a llamar la Fuente de Zurita, por encontrarse en la propiedad del Capitán Pedro Zurita, ubicada en la esquina de las entonces calles de la ’Portería de San Juan de Dios’ y Calle del Caño. Y se tienen noticias también de que hasta ese Siglo XVIII, la población de Texcoco se abastecía de agua potable en esta Fuente.
La estructura que actualmente se observa en esta esquina, es una reconstrucción de la fuente colonial original, la cual fue totalmente destruida en la década de los setenta del Siglo XX. Afortunadamente, a pesar de la destrucción de la superestructura, se conservó el área que ocupaba, la cimentación y el desplante originales. Con esos vestigios y con el auxilio de fotografías y documentos antiguos pudo conocerse la forma y las dimensiones de la fuente original, y con base en todo ello, en el año 2006, se construyó la actual réplica.

LA FUENTE DE NEPTUNO
De la Fuente de Zurita partía un caño rumbo al Sur hacia la caja de agua de San Francisco, ubicada en el área de la actual esquina de la Calle José María Arteaga Magallanes (continuación de la Calle Ignacio Allende) y la Avenida Juárez Sur, Colonia Centro. De esa caja se dotaba de agua al Convento de los Franciscanos, que ahora forma parte del Conjunto Catedralicio; y también se canalizaba el agua hacia el Norte por la actual Avenida Juárez Sur

Fuente de Zurita. Izquierda: Fotografía tomada alrededor de1970, la Fuente se ve tapiada para evitar vandalismo, deterioro e invasiones. Derecha: Fotografía reciente tomada en el mes de julio de 2020,

Hasta el ’Amanal de San Antonio’, en donde actualmente está el Jardín Municipal de Texcoco. Pero antes de que el agua se vertiera en ese amanal, llegaba a otra caja de agua o depósito que estaba en la esquina del ahora Andador Nicolás Bravo y la misma Avenida Juárez Sur, frente al extremo oriental del Portal Francisco I. Madero. A ese depósito, los habitantes del Texcoco colonial lo conocían como ’La Pila de Don Gaspar’.

Con respecto a la ubicación exacta de la Fuente de San Francisco y su destino final hay cierta confusión. Cronistas locales afirman que en la época de la Colonia la Calle Arteaga no existía, y que cuando ésta fue abierta (se desconoce en qué fecha), la Fuente de San Francisco ’tuvo que ser removida hacia el Sur de su lugar original’. Posiblemente esta fuente pudo finalmente haber sido demolida y luego sustituida por la actual Fuente de Neptuno, que está sobre la banqueta Norte de la Calle Arteaga.

En abono de lo anterior, de esa confusión, en varias fuentes de información se consigna que la Fuente de Neptuno es del Siglo XVII; pero hay tres placas de piedra empotradas en la periferia de esta Fuente que hacen referencias a diferentes fechas, la placa que defiere la fecha más antigua, la de en medio, a la letra dice así: Se Fabricó esta Pila en el año de 1764 Siendo Mayordomo de la Ciudad Don Juan Bautista de Almeyda. Este texto, además de hacer referencia al Siglo XVIII y no al XVII, puede ser también un indicativo de que esta Fuente no es la de San Francisco, sino otra diferente, que bien pudo haber sustituido a aquella para continuar con la regulación y redistribución del agua en el Texcoco colonial.

Por otra parte, la fecha señalada en este texto (1764), puede arrojar una luz acerca de la fecha grabada en la placa de piedra de la Fuente de Zurita, ya que, si se afirma que ambas fuentes son gemelas, la de Zurita pudo haberse construido en sustitución de la original caja de agua prehispánica en el año de 1752, doce años antes de la construcción de la Fuente de Neptuno. Y al igual que en la Fuente de Zurita, se consigna que, en la Fuente de Neptuno, hasta el Siglo XVIII, la población de Texcoco se abastecía también ahí de agua potable.

A esta Fuente, durante algún tiempo se le conoció como la Fuente de Hércules. Hubo también quien comparó al personaje que la corona con Acuario, el copero de los dioses olímpicos, Ganimedes; pero Ganimedes era joven y muy bello, y no concuerda su descripción con el personaje adulto que está arriba de esta Fuente. Finalmente, se ha consensado entre los cronistas y la población texcocana, que se trata del Dios Neptuno de la mitología romana, por lo cual a esta estructura se le conoce actualmente como la Fuente de Neptuno.

Placa de piedra que señala el año de la construcción de la Fuente de Neptuno.

De esta Fuente hay numerosas fotografías, una de las más antiguas data de finales del Siglo XIX; y hay varias del Siglo XX con las que se pueden secuenciar los cambios en la ciudad de Texcoco alrededor de esta obra de arte.

Con respecto a la Fuente en lo puntual, al parecer desde que fue construida no ha sufrido cambios de consideración en el exterior. En las series de fotografías se aprecian los mismos arcos, la celosía, la estatua, el borde de piedra de la caja de agua, en fin. Pero en el interior, hasta la década de los sesenta del siglo pasado, había al centro de esta caja una estructura metálica finamente fundida y a manera de copa, ahora lo que hay es una fuente de piedra de fabricación reciente. Se dice que la pieza metálica fue sustraída por órdenes de un político y ahora adorna su propiedad.

En el exterior se aprecian varias placas de piedra y unos nichos. El que da al Sur, hacia la Calle Arteaga, tiene muy poca profundidad y su base muestra una pendiente (una inclinación, por lo que es difícil que resguardara la estatuilla de algún santo, pero tal vez sí

Fuente de Neptuno. Izquierda: Fotografía de la última década del Siglo XIX. Derecha: Fotografía de la primera década del Siglo XX.

Fuente de Neptuno. Izquierda: Fotografía de 1937, en la que se aprecia un anuncio de la ’Gasolina Huasteca’ y abajo un letrero de ’No anunciar’. Derecha: Fotografía de 1970, a su izquierda se aprecian instalaciones de la extinta Fábrica de Tapetes Lúxor.

De alguna placa. El nicho que da al Oriente, hacia la Avenida Juárez Sur, muestra en su fondo una compuerta, al igual que en la Fuente de Zurita, por lo que pudieran ser ventanillas hacia el interior de la estructura. En la Fuente de Zurita, debajo de esa compuerta, se aprecia un nicho que bien sí pudo haber tenido fines religiosos.

LOS LAVADEROS
Para tener un panorama lo más completo posible del sistema de agua del Texcoco Colonial, no se puede dejar de mencionar la ’Fuente de los Lavaderos’ o sencillamente ’Los Lavaderos’, una obra de arte de la cual, infortunadamente, ya no hay más que una pintura y varias fotografías de la primera mitad del Siglo XX.

Se dice que Los Lavaderos se construyeron en la antigua plaza principal del Texcoco prehispánico, en donde Hernán Cortés, en 1521, pasó lista a su ejército antes del asalto final a Tenochtitlán, y que después de la derrota de los mexicas y hasta finales del siglo XVIII fue conocida como la ’Plaza Real’. En esta plaza, también se encontraba la cárcel de Texcoco, por lo que posteriormente al lugar se le conoció como la ’Plaza de la Cárcel’. Con base en documentos del Archivo General de la Nación, se sabe que todavía a finales del siglo XVIII se invirtieron fondos públicos para reparar esa cárcel y una pila de la plaza mayor, que correspondería a la Fuente de los Lavaderos. Pintura al óleo de ’Los Lavadero’, realizada por Moritz Rugendas entre 1831 y 1834.

Fuente de Neptuno. Izquierda: Fotografía de la década de los ochenta o noventa del Siglo XX, en la que se ve que la Fuente fue rellenada con tierra y convertida en jardín. Derecha: Fotografía reciente tomada en agosto de 2020.
De acuerdo con el historiador del arte, Manuel Toussaint, la construcción ’era de perfiles góticos, de esbeltos arcos que conducían agua para varios surtidores que ostentaba’, medía aproximadamente siete metros de largo por dos de alto y rivalizaba en belleza con las fuentes de Chiapa de Corzo, en Chiapas; y Tochimilco, en Puebla.

A principios del siglo XIX la plaza principal de Texcoco se trasladó hacia lo que hasta entonces todavía era conocido como el Amanal de San Antonio, en donde, como ya se anotó, actualmente está el Jardín Municipal. A finales de ese siglo a la plaza en donde estaban Los Lavaderos se le empezó a conocer como la ’Huerta de la Avanzada’, por un destacamento militar que cerca de ahí se había instalado. Con el traslado de la plaza principal ese sitio cayó en el olvido y los terrenos fueros adquiridos y vendidos por particulares; empero, la Fuente de los Lavaderos se conservó hasta 1942, cuando de manera por demás brutal fue destruida. Actualmente, en ese lugar, ubicado en la esquina de la Calle Silverio Pérez (antes Carlos Salazar) y Avenida Juárez Sur, Colonia San Pedro, se encuentra el estacionamiento de un restaurante de comida rápida.

Y a diferencia de las cajas de agua de las fuentes de Zurita y de Neptuno, en las que la población de Texcoco se surtía de agua para el consumo, se afirma que en Los Lavaderos la gente de la ciudad iba a lavar la ropa, de ahí el nombre de esta construcción.
Dos fotografías de Los Lavaderos, tomadas en la década de los veinte o los treinta del siglo pasado.
Dos fotografías de Los Lavaderos tomadas en la década de los treinta del siglo pasado.

No sería una mala idea construir una réplica de esta Fuente con base en las pinturas y fotografías disponibles, y tal vez mediante un convenio con los dueños del estacionamiento, que casi siempre está vacío, levantarla en el mismo sitio.

FUENTES DE CONSULTA
Para la elaboración del presente artículo se consultó el siguiente documento impreso y sitios electrónicos:
Fuente de Zurita. 2006. H. Ayuntamiento de Texcoco 2006 – 2009. Tríptico. Texcoco, México.
https://www.alianzatex.com/alianzatex/vistas/notaHistorica.php?nota=N0025945
https://www.alianzatex.com/alianzatex/vistas/notaHistorica.php?nota=N0056802
https://www.facebook.com/FotocronicasTexcoco/posts/385021688771170/
https://www.ipomex.org.mx/recursos/ipo/files_ipo/2013/20/10/3fcc0d0abd1e2a1cb859cdbe d4031bf5.pdf
https://www.ipomex.org.mx/recursos/ipo/files_ipo/2014/9/5/b3c85fbdd410786612f62a80c 791d628.pdf
https://www.texcocoeneltiempo.org
FOTOGRAFÍAS

Las fotografías en blanco y negro y color tomadas en Siglo XX y anterior, así como la pintura de Los Lavaderos, fueron bajadas de diferentes sitios electrónicos, principalmente de:
https://www.texcocoeneltiempo.org. Las demás fotografías, en color, fueron tomadas por el


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